Es tan grande el estruendo de mi pecho, cada vez que el cielo
ovaciona tu nombre que retumban las
nubes contemplando la ternura y esa sonrisa angelical... que me aparta por un
instante de tan densa oscuridad, dejando mi alma desnuda ante tu mirada que se
apodera de mis pensamientos haciéndome llegar en segundos al Olimpo para
dibujar en los cielos tu nombre.... que en silencio lo pronuncio una y otra vez
fingiendo que a mi lado estas...
Dos mundos distintos... se que no eres para mi, que tu corazón ya tiene
dueño, que tu vida está lejos de la mía... que tus besos no han de ser míos, tu
corazón no palpitará por mi... y aunque en mi soledad se pose tu ausencia querida
amiga mis latidos serán por ti y para ti...
No hay comentarios:
Publicar un comentario