Te
prometí quererte hasta el fin de un nuevo
comienzo, cumplí.
Te prometí
que escribiría por ti y para ti, cumplí.
Te
prometí mirar el firmamento todas las noches y pensar en ti, cumplí.
Te
prometí que cada suspiro se transformaría en poema que viajaría entre el
silencio hasta ti, cumplí.
Te
prometí ser culpable de quererte sin tedio… abrir aquella ventana que segaba la
posibilidad de ver la ninfa escribir sobre la nada.
Te
prometí despertar en las noches solo para recordarte si no soñaba contigo, te
prometí que aun en la distancia mi corazón se fugaría de mi cuerpo para ir en
tu camino.
Te
prometí no dejar caer tus lágrimas, para guardarlas en la inmensidad de una
mirada que se perdió al ver las manecillas de un reloj.
Pero
bien sé que hay promesas que hieren y quererte es la promesa que te duele.
Es
por esa razón que romperé aquella promesa de volver con un clavel en las manos,
aquella promesa de decirte diaria y eternamente cuanto siente mi corazón por ti.
Dejare
caer las hojas de la historia que tenía para ti, dejaré que el viento tome su
curso para que mis palabras no vuelvan a ti.
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